La fiesta que se volvió pantalla
La televisión y sus múltiples plataformas se visten de Fiestas Patrias y salen a conquistar audiencias. La apuesta de Canal 13 y Mega.
El dato que nadie cuenta: un mismo origen
Coquimbo y Santiago comparten algo que pocos saben: antes de tener nombre propio ambos recintos se llamaron "La Pampilla". Doscientos años después, esa misma tierra vuelve a ser el lugar donde la televisión abierta se reinventa como anfitriona, productora y articuladora de una experiencia que ya no cabe en una sola pantalla.
Y es que previo a ser "el Parque O'Higgins" y antes de que Coquimbo tuviera su propia "Pampilla", ambos terrenos llevaban el mismo nombre. Esto porque "pampilla" era el término genérico para una explanada de instrucción militar y esparcimiento popular. La historia de ambos recintos corrió por caminos paralelos, hasta converger hoy en el mismo fenómeno: de espacio popular espontáneo a infraestructura nacional de celebración.
La TV pasa de observadora a anfitriona
Que ambos recintos nacieran como espacios donde el pueblo se autoconvocaba, sin necesidad de pantalla ni marca, es justamente lo que explica por qué la televisión decide instalarse ahí, en vez de apuntar solamente sus cámaras desde lejos. No es una novedad tecnológica: es una vuelta a la lógica original de la fiesta, con herramientas del siglo XXI.
Para Claudia de la Cerda, directora comercial de Canal 13, el cambio es de fondo: "La televisión evolucionó de ser un mero observador a un facilitador de la cultura nacional". Al instalarse en el Parque O'Higgins "el 13 deja de ser solo una pantalla para convertirse en el anfitrión de una experiencia colectiva", pasando "de emitir un mensaje a co-crear un hito cultural en tiempo real", con la audiencia como protagonista y no como espectadora pasiva. Para el canal, la apuesta demuestra algo de fondo: "la TV masiva tiene un poder de convocatoria y unión que ningún otro medio posee".
Mega comparte la lógica, pero le suma una capa territorial. Instalarse en La Pampilla, plantea Luis Sepúlveda, gerente comercial del canal, permite "conectar con la región en términos emocionales y sentido de pertenencia e integrarla con el resto del país", en lo que describe como "un desafío de conectar y unir al país desde la buena energía y las costumbres nacionales". Es, al mismo tiempo, "un reto integral para la compañía": descentraliza la pauta de contenidos, diversifica la distribución y abre nuevas vías de monetización.
Canal 13 en terreno y el Parque O'Higgins como estudio a cielo abierto
Lo que en la teoría se plantea como "facilitar la cultura nacional", en la práctica significa movilizar toda la estructura del canal hacia el recinto. De la Cerda lo detalla así: en el Parque O'Higgins, Canal 13 despliega desde 'Tu Día', hasta Prensa y Entretención para amplificar la energía del lugar, usando la cercanía de sus rostros como puente bidireccional entre el espacio físico y las plataformas digitales.
El resultado, es que el recinto se transforma en "un enorme estudio interactivo donde las marcas pueden activar presencialmente con impacto local, mientras nosotros amplificamos esa acción a todo Chile". La fonda no es solo el escenario de la transmisión, es la sala de producción. Y resume: "rentabilizamos la experiencia física transformándola en contenido de alto valor y distribución masiva".}
Y si Canal 13 convierte El Parque en estudio, Mega convierte la distancia en el activo. Sepúlveda es directo: transmitir en vivo La Pampilla, "reconocida como la Fiesta Más Grande de Chile, genera un alto valor de cercanía emocional y cultural con una región muy importante". El efecto buscado, explica, es que el público regional "se sienta visible, valorado, integrado y proyectado como contenido nacional", generando "un gran lazo de gratitud y fidelidad hacia la marca Mega".
La jugada no es aislada: para el canal, llevar La Pampilla a todo Chile "ratifica nuestro compromiso y desafío de ser el canal de los eventos que unen al país", el mismo posicionamiento que sostiene como casa del Festival de Viña del Mar y de la Selección Chilena de Fútbol rumbo al Mundial 2030. La Pampilla no es una apuesta puntual de septiembre: es una pieza más de una estrategia de largo plazo construida sobre grandes citas nacionales.
Una sola pantalla ya no alcanza
Ambos ejecutivos coinciden en algo clave: el evento debe diseñarse como ecosistema, no como transmisión. Canal 13 asigna roles distintos a cada plataforma: la TV abierta aporta alcance masivo y enganche emocional; lo digital, profundidad y personalización; las redes, conversación y medición en tiempo real; el principio que resume bien la lógica es: "no fragmentamos a la audiencia, sino que multiplicamos los puntos de contacto, ofreciendo a las marcas un viaje mucho más rico e inmersivo". Mega apunta en la misma dirección: cada ventana debe tener un ángulo propio, y el contenido puede incluso "viajar a otros mercados a través de alianzas con servicios de streaming de alcance global", pensando cada producto con diferentes ventanas de exhibición que maximicen la interacción con el usuario.
El resultado cambia la unidad de negocio de la industria: el evento deja de ser una emisión única y pasa a ser una arquitectura de contenidos, contactos y momentos de interacción que se sostiene por días.
Para las marcas: el territorio es el nuevo activo
La lectura comercial también se transforma. Canal 13 lo plantea sin rodeos: la oportunidad es "pasar de comprar exposición a invertir en relevancia", asociándose de forma orgánica con chilenidad, alegría y familia. En un contexto de alto involucramiento emocional, ya no se habla solo de alcance, sino de brand safe y resonancia cultural: el salto es pasar de auspiciador tradicional a un actor que facilita y mejora la experiencia de celebración del consumidor, co-creando contenido junto al canal.
Mega pone el acento en la identidad territorial: la tradición y el arraigo de La Pampilla, con más de siglo y medio de historia detrás, permiten que las marcas se conecten con los consumidores desde un patrimonio cultural compartido, mientras el canal construye cercanía, legitimidad y fidelidad. Para Sepúlveda, es justamente esa "identidad nacional que prima por sobre todas las cosas" en eventos con tanta tradición lo que las marcas buscan: no basta con estar presentes, el desafío es ser identificadas como parte de esa identidad.
¿Cómo se mide el retorno de llevar la TV a la fiesta?
En Mega, fuentes del área comercial estiman una audiencia simultánea promedio superior a 500 mil personas y un alcance que podría superar el millón durante los tres días del festival. Esto es sin duda mucho más que las cerca de 300 mil personas que asisten a cada edición, en lo que se denomina la fiesta costumbrista más grande de Chile.
En Canal 13 la evaluación no se agota en el rating: se consideran reproducciones digitales, share of voice en redes, permanencia en streaming y, sobre todo, brand lift: el efecto de la experiencia multiplataforma sobre el recuerdo y la conexión emocional con las marcas. El rol del canal, dicen, ya no es solo vender espacio: es actuar como "asesores estratégicos" de sus avisadores. Cabe destacar que en ediciones recientes el recinto ha reunido a cerca 300 mil personas durante el fin de semana largo.
Mega mide el retorno con otro énfasis. Para Sepúlveda, "el valor reputacional es quizá el activo intangible más valioso" tras una transmisión de este despliegue: una reputación que construye "fidelidad a largo plazo, legitimidad social y preferencia de marca". A eso se suman indicadores más inmediatos como rating, interacción digital, monetización multiplataforma y optimización de infraestructura, en lo que el propio ejecutivo describe como una combinación de mecanismos financieros, reputacionales y técnicos.
Pero existen otros datos que los números no capturan, y es que como señala, Karla Constant, reconocido rostro de Canal 13, estando terreno y más allá de las cifras: "Cambia todo. La alegría, la energía, las ganas de celebrar y pasarlo bien de la gente. Eso es contagioso". Es la variable que ningún dashboard mide: la experiencia presencial transforma la relación entre rostro, canal y audiencia.
Dato industria: según el Informe de Inversión Publicitaria de AAM de junio 2026, la inversión neta acumulada entre enero y junio alcanzó $497.769 millones, con un crecimiento de 6,4% frente al mismo período de 2025, un contexto que multiplica el atractivo comercial de estos grandes hitos.
La TV del futuro es “figital”, territorial y compartida
Que dos terrenos que alguna vez se llamaron "La Pampilla", sean hoy los laboratorios más potentes de la televisión chilena no es casualidad: son los lugares donde, desde hace más de siglo y medio, la comunidad ya sabía reunirse sin que nadie se lo pidiera. La conclusión de Canal 13 apunta hacia una televisión cada vez más "figital", donde lo físico y lo digital se integran.
Finalmente, los ejecutivos de ambas casas televisivas proyectan que canales y marcas, dejarán de operar bajo la lógica proveedor-cliente para convertirse en socios co-productores de experiencias, en un ecosistema que en los próximos años integrará también e-commerce, gaming y eventos en vivo.
La verdadera noticia no es que la televisión esté saliendo de la pantalla. Es que, doscientos años después, sigue llegando al mismo lugar donde todo empezó.