¿De qué te vas a acordar?

05-08-2026

Lo que el Día del Niñez puede enseñarle a la industria sobre atención, experiencia y memoria.

Esta instancia concentra cada año campañas, promociones y contenidos dirigidos a niños, niñas y sus familias. Pero, una vez pasada la fecha, queda una pregunta relevante para quienes trabajan en marketing, publicidad y medios: ¿qué parte de todo lo que una persona vio, recibió o consumió realmente permanecerá en su memoria?


En un escenario de audiencias rodeadas de estímulos y contenidos, para las marcas ya no basta con preguntarse cuántas personas fueron alcanzadas. También importa entender qué ocurrió durante ese contacto: ¿hubo atención, participación, experiencia o recuerdo?


La pregunta que dio origen a esta reflexión es de Gabriel Arriagada, Business Leadership de Initiative e integrante de la Comisión de Estudios de AAM, quien planteó: "De todo lo que hacen hoy, ¿qué parte se va a quedar en la memoria y cuál se va a diluir?".


El contexto también cambió. Según el Censo 2024, el acceso a internet en los hogares pasó de 10,2% en 2002 a 93,2% en la actualidad, mientras las viviendas en departamentos aumentaron de 12% a 19,9%. Más conectividad y nuevas formas de habitar configuran hoy el escenario donde las marcas buscan conectar con sus audiencias.


En paralelo, la investigación sobre atención plantea una distinción relevante: ser visto no significa necesariamente ser atendido. En el caso del cine, Amplified Intelligence reporta un 80% de atención activa y un 20% de atención pasiva, un entorno prácticamente sin desperdicio publicitario. Más allá de la metodología, el aprendizaje es que no todos los contactos tienen la misma calidad.


El álbum Panini del Mundial 2026 ofrece otro ejemplo. En Chile, sus ventas duplicaron las registradas durante Qatar 2022 y el fenómeno trascendió la compra: el coleccionismo generó encuentros, intercambios y comunidad. Una experiencia puede convertirse así en contenido, conversación y participación.


Para las marcas, aparecen distintos territorios donde explorar estas oportunidades:


Experiencias familiares: parques temáticos, espacios de entretención y actividades compartidas, un terreno ya validado para naming y activaciones de marca. Shows en vivo: momentos colectivos capaces de generar emoción y participación, con espacio para sponsorship de giras y temporadas familiares. Deporte: plazas, ligas y actividades infantiles que combinan movimiento y comunidad, un inventario de bajo costo y alta confianza para sponsorship deportivo. Lectura: un territorio asociado a concentración, hábito y vínculo familiar, todavía subexplotado por editoriales y librerías infantiles. Cine: una experiencia compartida con condiciones favorables para captar la atención, ideal para sponsorship de estrenos y activaciones en sala.


Cada uno ofrece distintas posibilidades de alianzas, sponsorship, activaciones o contenido. La pregunta, entonces, no es cuál es "mejor", sino cuál tiene sentido para cada marca, audiencia y objetivo de negocio.


La experiencia física y digital tampoco tienen por qué competir. Una puede alimentar a la otra:


EXPERIENCIA → CONTENIDO → CONVERSACIÓN → COMUNIDAD → MEMORIA


El desafío para la industria de medios es pasar de pensar solamente en cuántas veces una marca aparece frente a las personas, a preguntarse qué sucede durante ese contacto y qué queda después.


Porque una campaña puede ser vista. Una experiencia puede ser vivida. Y lo que se vive tiene, potencialmente, una oportunidad distinta de convertirse en recuerdo.


¿Finalmente de qué te vas a acordar?